«En el cielo estrellado, donde el amor no muere, están nuestros queridos, siempre cerca, siempre presentes. Gracias a la vida, que nos permite sentir su amor y recuerdo en cada latido del corazón«. Y gracias al cine y a las plataformas gratuitas de streaming regresa Héctor Noguera.
Aunque no está disponible en línea toda su filmografía, lo que hay es más que suficiente como para hacerse una perfecta idea de cómo este actor fue madurando, dejando ripios de escuela de teatro y la imagen del muchacho buenmozo de las fotonovelas, para llegar a ser un gran actor, un líder y un gestor cultural como pocos.
En el primero de sus filmes actuó bajo impronta de un director que ha ido quedando en el olvido, pese a su importancia como precursor de un cine nacional que había empezado a tener ganas de mirarse al espejo cara a cara, fuera de contemplaciones y folclorismos: Naum Kramarenco. Lo dirigió en 1961 en Deja que los perros ladren, adaptación de la obra homónima del dramaturgo nacional Sergio Vodanovic. Compartió elenco con Rubén Sotoconil y Raquel Luquer, en este drama donde interpreta a un joven estudiante de derecho, inmerso en una familia de clase media vinculada al poder gubernamental. Lamentablemente sin restaurar aún, está disponible en línea en el canal de Cadadiamejortv, y permite —además de ver a un muy joven Noguera—, asomarse a la idea de que la corrupción no es cosa nueva en el país.
Hacia fines de los 60, se embarcó en una aventura tanto delante como detrás de las cámaras, ya que fue uno de los productores de un filme que llegó a ser emblemático: El Chacal de Nahueltoro, de Miguel Littin. Considerada una de las obras mayores del llamado Nuevo Cine Chileno, esta creación coral lo muestra como el sacerdote encargado de llevar la palabra divina a un asesino que, tras largos años en cárcel y pese a haberse rehabilitado, es ajusticiado. Basada en un hecho real, fue premiada por la Asociación de Periodistas de Espectáculos en 1970, como la Mejor Película del año anterior. Aunque aún con formas más propias del teatro que de la actuación en el cine, Noguera da humanidad a un personaje que redime, en el contexto del filme, a una sociedad castigadora que no reconoce la posibilidad de arrepentimiento. Justamente ese personaje ayudó a que la Oficina Católica Internacional de Cine la premiara en el Festival de Berlín de 1970. La película está restaurada y es posible verla en línea gracias a la Cineteca Nacional de Chile.
Personaje anómalo en la historia del cine chileno, la vida de Luis Cornejo daría para el argumento de un filme: de obrero de la construcción a productor en Cine Experimental de la Universidad de Chile, ese incansable narrador de ficciones que siempre tuvieron como telón de fondo los problemas sociales del Chile de mediados del siglo pasado, realizó un único largometraje, El fin del juego, en 1970. Se trata de la historia de un hombre de clase alta que, tras gastarse toda la fortuna de su mujer, deambula por los bares pidiendo a sus antiguos amigos que le inviten un trago. En su momento, el crítico Mariano Silva dijo que ella que pretendía ser “un estudio socio-sentimental sobre el heroísmo de la mujer chilena, que no vacila en tomar el lugar del marido para sostener económicamente el hogar, en los casos en que el cónyuge es un irresponsable. De paso quiere ser también una crítica mordaz contra los aristócratas en general y los venidos a menos en particular”. Aunque tanto Silva como el resto de la crítica consideró que el filme tenía muchas fallas, como todo cine es una muestra de un tiempo y de una ciudad hoy perdidos en el recuerdo de los viejos. Una copia digitalizada por la Cineteca de la Universidad de Chile, puede verse en el archivo online del Festival de Cine de Valdivia.
Tras el golpe de Estado, con la actividad cinematográfica nacional paralizada prácticamente, Noguera filmó algunos cortometrajes, una película de exilio dirigida por Patricio Guzmán (La rosa de los vientos, 1983) y dos años después, rodó en video y con la producción de Ictus TV y la dirección de Claudio di Girólamo, VIº A 1965, donde interpreta a un activista por la recuperación de la democracia que es detenido por las fuerzas de seguridad del régimen. Su ex profesor de música es testigo del arresto y se autoimpone la tarea de encontrar a su familia para avisar de lo ocurrido. El paso de los años y la profundización en su oficio muestran a un Noguera sólido en su rol. Como toda la obra de cine-video de Ictus está resguardada por la Cineteca Nacional, y es posible verla online.
El siguiente largometraje en formato cine, está disponible en línea en una versión deficiente, pero vale la pena intentarlo. Aunque Noguera tiene un rol secundario, es parte de un filme que, nuevamente, es considerado fundamental dentro de la historia del cine nacional. Prohibido en 1988, fue visto clandestinamente por decenas de personas mediante la red de distribución a organizaciones sociales que mantuvo Ictus. Marca, además, su primer trabajo con el realizador Pablo Perelman: Imagen latente. Está disponible en :
https://m.ok.ru/video/2375126354564
Otra vez encarnando un cura, y nuevamente en el elenco de un filme que hizo historia, es el Padre Patricio en La frontera, la obra mayor de Ricardo Larraín, que marca el reinicio sin censura ni persecuciones del cine nacional. Su estreno, en 1990, atrajo al público y fue un éxito de crítica. También puede verse online gracias a la Cineteca Nacional de Chile.
“Poética, volada, metafísica y un poquito exigente”. Así definía Pablo Perelman en los tiempos de su estreno a Archipiélago (1992), que le dio a Noguera un rol protagónico, el más importante y complejo quizá de su carrera. A medio camino entre la fantasía y la denuncia, para este viaje de 80 minutos, Perelman encontró a “los actores exactos para un juego donde el único personaje con volumen es el de Noguera (en la que podría considerarse como la mejor actuación de su carrera). El resto, sólo fantasmas, figuras que pasan y que, incluso, pueden ser intercambiadas”, como escribía en el suplemento A Tablero Vuelto la periodista Pepa Carvallo. Y, si se me perdona la autoreferencia, terminé mi crítica alabando también a los técnicos y artistas que acompañaron la aventura: “Gastón Roca en la cámara, creando un mundo de retazos. Juan Carlos Castillo, que dio realidad a las fotos del padre Gusinde sobre los indios selknam. Margarita Marchi y Amanda Jara, que vistieron y maquillaron, en un gran y detallista trabajo, a los 18 personajes. Detrás de la cámara, 19 personas moviéndose en el sigilo, creando junto al director este Archipiélago donde más vale perderse, para volver a encontrarse en la figura de Noguera de pie sobre la chalana que recorre, quizá para siempre, los pasadizos de Chiloé”.
Adaptando Sub Terra (2003), la clásica literatura social chilena de Baldomero Lillo sobre las condiciones de los mineros del cobre en Lota a fines del siglo XIX, Marcelo Ferrari convocó a un conjunto de actores y actrices reconocidos, entre los que se encuentra Noguera. La elección de un protagonista con chapa de galán de teleseries (Francisco Reyes) acentúa una narrativa cercana al culebrón, como lo indican Claudio Salinas y Hans Stange (ambos editores de Primer Plano) en su texto Este cine chacotero… Impostura y desproblematización en las representaciones del sujeto popular en el cine chileno 1997-2005, al referirse a la opción subyacente en el filme de enfrentar los conflictos sociales, de forma moralista antes de optar por una mirada ideológica del conflicto. Noguera interpreta a Luis Cousiño, dueño de la mina, quien con su familia viven la Belle Epoque nacional mientras sus obreros sufren miseria y riegos para extraer el carbón. La película está en Ondamendia, streaming gratuito del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.
https://ondamedia.cl/search/sub%20terra
En 2008, Andrea Ugalde y Cristián Galaz estrenan El regalo. Dos amigos entrañables, ya mayorcitos, invitan a un tercero, Francisco que lo está pasando mal, a un paseo a las Termas de Chillán. Para completar el regalo, invitan a Lucy, que ha sido su novia de juventud. Pero esta escapada de adultos mayores está cargada de sorpresas y nuevas amistades. Se trata de un filme donde lo encantador elude los grandes y profundos problemas de la edad, con soluciones de comedia pero presenta un panorama en el que hasta cabe un amor homosexsual, donde uno de los protagonistas es Noguera. También puede ser visto en OndaMedia.
https://ondamedia.cl/search/el%20regalo
Tras la muerte de su madre, una joven española viene al sur del mundo a tratar de desentrañar un misterio que ella le ha confiado en una carta enviada por correo. Desierto Sur, dirigida por Shawn Garry, recibió tres premios en el Festival Internacional de Cine de Viña del Mar: el Paoa, Aldo Francia a la Mejor Dirección, Premio del Público y el Premio del Jurado Joven. En el filme, Noguera interpreta el rol de un español… en medio del desierto.
También en OndaMedia es posible encontrar Héroes (2014), comedia dirigida por Esteban Vidal en la que un grupo de ex empleados de la Oficina Nacional de Emergencias trata de salvar a Chile de las garras de un millonario español que pretende anexar el país a Europa. Nuevamente Noguera interpreta un rol castizo, siendo una de las pocas veces que es el malo de la película en la pantalla. No fue muy bien recibida por la crítica. En palabras de Marcelo Morales, “Y así uno vuelve a preguntarse por qué la comedia con ansias comerciales en Chile termina optando por la desprolijidad y la autocomplacencia”.
https://ondamedia.cl/show/heroes
La ópera prima de Inti Carrizo Ortiz, Noche (2017) cuenta la historia del fin del mundo contextualizado en Chile. La historia comienza presentando un video VHS, el que contiene un registro casero del Presidente del Senado de la República, rol que le correspondió a Héctor Noguera. En el registro, él devela a su familia en futuro: si están viendo el video, el fin del mundo está cerca y aunque su papel es pequeño resulta interesante en el meollo de la realización porque desliza la verdad del oscurecimiento del sol.
Finalmente, el último rol de Noguera fue el protagónico en El pa(de)ciente (2021), donde Constanza Fernández Bertrand lo ubica en el cuerpo del doctor Sergio Graf, diagnosticado de una enfermedad que lo paraliza progresivamente. La historia es la adaptación al cine del libro que relata la experiencia real de Miguel Kottow, doctor en Medicina de la Universidad de Bonn y eminencia en el campo de la bioética y se considera un llamado al buen trato en el mundo hospitalario. Gracias a este papel, en 2023 ganó el premio Caleuche como Mejor Actor Protagónico en Cine, galardón otorgado por sus pares.
https://ondamedia.cl/show/el-padeciente
Una larga carrera cinematográfica de 52 años en la que interpretó con el mismo rigor diversos tipos de roles. Algunos menores, otros icónicos y principales. En palabras del crítico Joel Poblete ese fue “uno de sus rasgos más característicos: la capacidad de brillar tanto en roles protagónicos como secundarios; y la generosidad para compartir escena o pantalla con sus colegas”. El recorrido que proponemos permite recordar el compromiso con una vocación que le permitió mostrar su humanista visión del mundo.
