SOBRE LA INCOMODIDAD DE TOMAR POSICIÓN
Cuando los cineastas en la Berlinale alzaron carteles contra la guerra en Gaza, volvió a instalarse una vieja pregunta: ¿tiene el arte la obligación de pronunciarse? La respuesta corta es que siempre lo ha hecho. La historia del cine es, en buena parte, la historia de un medio que no ha podido —ni ha querido— mantenerse al margen.





