AMAR, CREAR Y VIVIR CONTRA EL IMPLACABLE PASO DEL TIEMPO

El tiempo, el implacable, el que pasó…”. El legado de uno de los cantautores más influyentes de América Latina se retrata en Para vivir. El implacable tiempo de Pablo Milanés. Una obra que lo muestra familiar, artista y sobre todo: amante. El filme llega a Chile como parte de la programación de Estrenos en RED, del Plan de Gestión de la Red Salas de Cine, financiado por el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras, Convocatoria 2026, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

El amor es transversal durante todo el documental. Se ve en su forma de expresarse con sus hijos, sus amigos, Cuba y la música. Y es precisamente esa necesidad de compañía la que atraviesa Pablo la que hace que el relato se sienta, en todo momento, cálido y cercano.

La película presenta al cantautor como una persona profundamente afectiva y enamoradiza. Sus relaciones sentimentales no aparecen simplemente como una sucesión entre sus seis parejas sino que el director, su hijo Fabien Pisani, se esmera en mostrarlo como parte de su manera de experimentar la vida.

Y aunque esta película tiene como fin homenajear la vida de Pablo Milanés, hay un eje en la relación del amor con el inevitable paso del tiempo. La enfermedad que es introducida desde el primer minuto no es solo la intención de mostrar los últimos años de su figura; sino más bien, son los recuerdos, su lazo familiar, y su forma de seguir viviendo a pesar de saber que el tiempo se acaba.

Milanés fue parte de una generación que creyó en la Revolución Cubana y en la posibilidad de transformar la sociedad. Pero aquí se muestra una crítica. Él se sigue considerando revolucionario, pero cuestiona profundamente lo que ocurrió con la Revolución.

La película indica que, inicialmente, tuvo entusiasmo por el proyecto de Fidel. En ese sentido, aparece como parte de ese proceso cultural, al mismo nivel casi que Silvio Rodríguez, quien también es parte del documental.

Sin embargo, él mismo sufrió la represión del régimen. Estuvo recluido entre 1966 y 1967 en las UMAP (Unidades Militares de Ayuda a la Producción). Más allá del eufemismo, fueron campos de trabajo forzado, vinculados al proceso de reeducación.

Pese a ello, no abandonó sus ideales revolucionarios. Comenzó a diferenciar entre estos y quienes ejercían el poder. Sentenció que nunca más iba a dejar de decir lo que pensaba, sin importar quien tuviera enfrente.

Por esta misma razón, la película fue censurada en Cuba, en el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana 2025. Algo que parece insensato y ofensivo hacia el mismo país, debido al aporte cultural que argumenta el protagonista durante este documental.

Volviendo a la cinta y ligado a lo anterior, aparece un concepto igual de clave: la libertad. De ser un artista que se expresa autonomamente y, en un país recién salido de la dictadura de Fulgencio Batista en 1959, de ser un negro con posibilidades de ser alguien.

Durante las entrevistas se elogia su capacidad de crear canciones de amor. Canciones que con amor podían tratar también de política y revolución.

En ese aspecto, su influencia se demuestra en la cantidad de gente que va a su casa y las amistades que mueve, pero también en la amplia cantidad de personalidades de renombre que aparecen durante el filme. Hay entrevistas, fotos y archivos con Fidel Castro, Silvio Rodríguez, Fito Páez, Mercedes Soza, Chico Buarque, Omara Portuondo, Joan Manuel Serrat, entre otros.

La forma en que la película varía las velocidades del montaje en las secuencias es excelente. Hay partes en que pareciera que el documental se transforma en un videoclip de las canciones de Milanés, y otras en que se muestra lo sencilla, lenta y pacífica que se había transformado la vida de Pablo.

El material de archivo es vasto y se complementa muy bien con las entrevistas. La narrativa mantiene una gran coherencia a lo largo de la obra, pasando por muchas temáticas, acompañadas en todo momento por la música del trovador cubano.

El documental de Fabien Pisani, es prácticamente igual que la canción escrita por su padre. Para vivir fue escrita en 1967 y plantea el final de una relación que se ha desgastado con los años. La canción entiende que, aunque separarse duela, continuar una relación que ya perdió su sentido también impide vivir.

Por eso, las relaciones que terminó, las amistades, la distancia con Cuba le enseñaron a Milanés que hay que aceptar las cosas que terminaron para seguir viviendo.PP

Para vivir: el implacable tiempo de Pablo Milanés.  Dirección y guion: Fabien Pisani. Participan en el documental: Pablo Milanés, Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina, Joan Manuel Serrat, Fito Páez, Harry Belafonte, Chico Buarque, Omara Portuondo, Chucho Valdés, entre otros.Dirección de Fotografía: Ernesto Pardo, Fabien Pisani. Montaje: Clementina Mantellini, Armando Croda. Música: Yayo González. Productoras: Cacerola Films, Viento del Norte Cine, 100 Machetes 100 Alas. Documental musical / biográfico. Duración: 106 min.México, España y Estados Unidos, 2025.

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