HANGAR ROJO: ESCALA DE GRISES

Seleccionada por la Academia de Cine de Chile para representar al país en la categoría de mejor película iberoamericana de la 41 versión de los Premios Goya, y rodada en apenas tres semanas en Mendoza, Argentina, Hangar Rojo hizo su estreno mundial en la sección Perspectives de la Berlinale 2026.

Tras eso, tuvo un premiado paso por festivales, destacando los de Lima, Málaga, Guadalajara y Seattle International Film Festival (EEUU), en los que fue acumulando galardones a la Mejor Dirección (Juan Pablo Sallato), al Mejor Actor (Nicolás Zárate), Mejor Fotografía (Diego Pequeño), premios de la crítica y del público, Mejor Película Latinoamericana de Ficción,  Mejor Montaje, Mejor Guion, Mejor Logro Técnico Artístico.

La vida del capitán Jorge Silva Ortiz, como la de todos, estuvo marcada por distintos puntos de inflexión. Como miembro de la FACh fue un destacado paracaidista: es a él a quien se ve saltar en un ya antiguo filme de promoción de la Fuerza Aérea. En 1970 denunció un intento de asesinato contra el presidente recién electo Salvador Allende. En 1973 fue detenido, torturado y condenado por sus propios colegas. En prisión compartió con el general Alberto Bachelet y fue una de las últimas personas en verlo con vida. Ninguna de estas historias es retratada en Hangar Rojo (2026), pero deambulan ocasionalmente dentro del filme, como fantasmas del pasado, presente y futuro del capitán.

La ficción de Juan Pablo Sallato, basada en el relato de Fernando Villagrán en Disparen a la bandada, presenta a un Jorge Silva (interpretado por Nicolás Zarate) completamente atrapado por la burocracia militar. Consciente de que un golpe de estado es inminente, Silva insiste en su papel de mero peón en una institución donde la jerarquía lo es todo. O al menos es lo que intenta hasta que su escuela de aviación se transforma en un centro de detención y cae en sus manos la responsabilidad de interrogar a los detenidos.

Cuando las estructuras de poder son tan sólidas como en las fuerzas armadas, es difícil tratar de oponerse a su pensamiento binario. Hangar Rojo se adentra en estas estructuras a través de los ojos de un subordinado que comienza a entender la existencia desde una escala de grises. De ahí que la decisión de grabar el filme en blanco y negro no sea únicamente de carácter estético: es una forma de de llevar al espectador a la esencia de estos matices.

Nicolás Zárate, Marcial Tagle y Boris Quercia.

No es el único elemento visual que aprovecha para este fin.  Hay desenfoques, cámara en mano y primeros planos que destacan la tensión en el rostro de Silva, sin ningún amague de dejar tranquila a la audiencia. Sallato insiste en la incomodidad. Es una propuesta autoral que destaca los contrastes en la moral de una institución (y de un tiempo) donde solo se piensa en absolutos.

Aún con el enfoque bien puesto en el capitán, el corazón –un corazón roto– de esta obra pertenece a los soldados sin nombre que transitan desenfocados tras las órdenes de sus superiores. Son ellos los que representan lo que, en su momento, podía ser el futuro de Chile y por qué ese futuro terminó siendo corrompido por un tipo de pensamiento. Jóvenes que recién están empezando su carrera en la FACh, que quieren enorgullecer a sus familias, muchas veces de origen humilde y/o de sectores rurales, con sueños de pilotar aviones o ser paracaidistas y que terminan convirtiéndose en carne de cañón para esta máquina genocida que fue la junta militar.  

Devastador es el arco del personaje de Aron Hernández, el sargento Hernández, quien parte como un subordinando de Silva en su primer día en la academia y termina manejando el camión que lleva a los detenidos a los centros de tortura, señalando con la inocencia de alguien que está por dejar de ser inocente que “tiene que ir a un lugar llamado Pudahuel que no sabe dónde queda”.

Aron Hernández.

Gracias a sus 80 minutos de duración, Hangar Rojo se libra de convertirse en un melodrama que da vueltas en las mismas ideas para alcanzar un burdo sentimentalismo y, por el contrario, surge como un sobrio e imprescindible thriller burocrático que se aprovecha de la estructura jerárquica de las fuerzas armadas para generar tensión entre los espectadores.

Hangar rojo. Director: Juan Pablo Sallato. Guion: Luis Emilio Guzmán. Reparto: Nicolás Zárate, Boris Quercia, Marcial Tagle, Catalina Stuardo, Aron Hernández, Francisco Carrasco y Juan Cano. Dirección de fotografía: Diego Pequeño. Montaje: Sebatián Brahm y Valeria Hernández. Dirección de arte: Nicolás Grum. Música: Alberto Michelli y Matteo Marrella. Casas productoras: Brava Cine, Villano Producciones, Rain Dogs, Berta Films y Caravan.Thriller. 80 min. Chile, Argentina, Italia, 2026.

Síguenos y haz click si es de tu gusto:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »
Instagram