Oscuridades. De eso se trata el ciclo Bleak Week: urbanos de noche que el Cine Club de la Cineteca de la Universidad de Chile, en alianza con la American Cinemateque de Los Ángeles, California, ofrece durante julio. En el caso de la institución estadounidense, esta es la quinta vez que realizan el festival Bleak Week: Cinema of despair (Semana sombría: Cine de la desesperación). Excelente nombre para unir filmes alejados de la impronta comercial y liviana.
La programación partió la semana pasada con El vecino, filme de Juan Carlos Bustamante (Talca, Chile,1947) realizado en 2000, con las actuaciones protagónicas de José Soza y Andrés Aliaga. Aunque Bustamante y su hermano Patricio se han destacado por un cine regionalista, este filme está ambientado en un Santiago sucio, abandonado, despojado, solitario y amenazante. Nada de barrios altos, pero tampoco de poblaciones; nada de edificios modernos, ni restaurantes elegantes. Solo ambientes apabullantes, personajes que ya por presencia son algo distinto a lo que aparentan.
El personaje central, Pepe (Andrés Aliaga –Concepción, Chile, 1962– quien fuera nominado a los premios Altazor por esa actuación) es un audiovisualista que trabaja en un estudio marginal dedicado a filmes pseudo porno. Pero él tiene otras ideas en mente, las que son de alguna manera interferidas por la aparición en su vida de su vecino El Pajarito (José Soza) y por las constantes situaciones de amedrentamiento que experimenta después de ese casual encuentro en la escalera del edificio donde viven.

En materia cinematográfica, Bustamante muestra acá una veta experimental, cuyo propósito es poner al espectador en alerta, tratando de no perder detalle, porque el montaje no es lineal y la historia es ambigua y plantea tensiones morales más que políticas.
En el cambio de milenio, Santiago parece anclado en los resabios de la dictadura, sumergido en un ambiente decadente que, en nada se asemeja a lo que, por esos años era la imagen que Chile buscaba mostrar: la del jaguar de América Latina. Sin embargo y a pesar de esa afirmación, también puede decirse que la trama resulta difícil de ubicar en el tiempo; puede ocurrir en dictadura o en la transición. Sea como sea, el filme se aleja del cine convencional y es mucho más denso, en forma y en fondo, que el tipo de cine que se instaló en Chile en los 90
Restaurado en 4K, es decir en alta resolución, por la Cineteca de la Universidad de Chile, puede verse aquí gracias al propio realizador y a CineChile.
HAY ALGO ALLÁ AFUERA (¿O ADENTRO?)
Aunque en el Festival de Cine 1991 de la Universidad Católica de Chile, ganó los premios a la Mejor Dirección artística, Música original, Actuación masculina (Luis Gnecco, Santiago de Chile, 1962), y pese a ser considerada película de culto, Hay algo allá afuera ha sido poco considerada en Chile y poco se la recuerda. Por ello es un notable su inclusión en este ciclo.
Otra vez Santiago es feo, sucio, neblinoso y casi se puede oler su decadencia. Filmada por Pepe Maldonado (Santiago de Chile, 1957), cuando Chile apenas salía de la dictadura (1990), la película se aleja completamente de esa realidad, para narrar una historia de ambigüedades que solo quedan resueltas al final del relato, aunque hay pistas que pueden indicar por dónde va el asunto.
Y el asunto, pone a esta obra como una adelantada a su época, en más de una década. No se diga más, para no caer en spoilers, pero el intrigante tema tiene que ver con la mente y el cuerpo, en una relación íntima que nada tiene que ver, aparentemente, con lo social. Lo social es el marco que rodea a la historia, los lugares que Bruno, el protagonista frecuenta, los seres con que se encuentra, y el misterio que rodea a la enigmática y desconcertante Teresa (Luz Croxatto, Santiago de Chile, 1962). La trilogía de personajes importantes la completa un taxista, Daniel (Francisco Reyes, Santiago de Chile, 1954) quien tendrá un rol bastante más complejo que el de simplemente trasladar pasajeros. El marco lo completa la música de Carlos Cabezas y José Miguel Miranda.
Verla hoy, con la distancia de casi cuatro décadas, permite ver brillos, giros y profecías que seguramente no pudieron ser advertidas en su momento. Imperdible. Una sola pista… lo que hay no está afuera…
NOCHES EXTRANJERAS
El ciclo continúa con Urbanos de noche (After hours, 1985) de Martin Scorsese (Nueva York, 1942) que es ya también un filme de culto. Su protagonista, Paul Hackett (Griffin Dunne) es un oficinista que, por diversas situaciones, queda atrapado en una aventura en en un sector del Soho neoyorquino, con calles vacías y extraños personajes. Es, sin duda, el filme más delirante de Scorsese, por el que ganó el premio al Mejor Director en Cannes y el mismo título en el Independent Spirit Award (ambos en 1986). La protagonista femenina, Rosanna Arquette, ganó a su vez el premio a la Mejor Actriz en el mismo Independent Spirit Award.

Muchos críticos consideran que esta es una obra infravalorada del tan exitoso director y, sin duda, comparte con el resto de su filmografía una mirada irónica pero afilada al lado oscuro de Nueva York, de la sociedad estadounidense y de los seres humanos en general.
En su momento Peter Bradshaw, del diario inglés The Guardian, escribió: “Sin duda, es una obra muy propia de los años 80, y en su momento se la consideró parte del género de ‘desastres yuppies’, que trata sobre neoyorquinos acomodados y engreídos de cuello blanco durante el auge económico de [Donald] Reagan, quienes son castigados por su arrogancia al terminar catastróficamente en la zona equivocada de la ciudad. After Hours se situó entre Fin de semana salvaje de Jonathan Demme (1986) y la adictiva novela de Tom Wolfe de 1987, La hoguera de las vanidades, que fue llevada al cine de forma desastrosa por Brian De Palma en 1990”.
Para cerrar el mes, la Cineteca de la Universidad de Chile ha escogido otro filme de culto: Una noche en la Tierra (1991) de Jim Jarmusch (Ohio, EEUU, 1953).
En esa rara intimidad entre extraños que solo puede producirse dentro de un taxi, sobre todo si es de noche, se introduce Jarmusch para contar historias entre reflexivas y alocadas y críticas. El filme está dividido en cinco episodios, cada uno en una ciudad diferente: Los Angeles, Nueva York, París, Roma y Helsinki, y narran historias completamente distintas, con personajes que, sin embargo, comparten existencias un poco al límite.
Los cinco narraciones tiene en común otro elemento: todas transcurren durante la misma noche y, de alguna manera, son como una radiografía, entre graciosa y dura, de la vida del planeta.
Si bien no es la primera película de Jarmusch, es aquella con la que comenzó a destacarse internacionalmente, como uno de los más importantes creadores del cine independiente estadounidense. Está excelentemente actuada por, entre otros, Winona Ryder, Gena Rowlands y Roberto Benigni. Y, en gran parte, la notable banda de música estuvo a cargo de Tom Waits, tanto en producción como en creación.
Vincent Canby, en The New York Times, dijo de ella: “Como el jazz, transforma lugares comunes en algo cautivador, misterioso y recién creado”. No podría estar más de acuerdo, porque algo de esa magia que produce la improvisación del jazz está presente también en esta película. PP
Coordenadas:
- Cineteca de la Universidad de Chile – Cine Club Universitario
- Plataforma Cultural del Campus Juan Gómez Millas U. de Chile, Av. Grecia 3401, Ñuñoa.
- Ágora del cine (2o piso).
- Todos los jueves de julio, a las 18:00 horas.
- Entrada liberada, ingreso por orden de llegada hasta agotar capacidad de la sala.
