Cuando Santiago Esteves (Mendoza, 1983) escuchó una entrevista radial a un hombre que trabajaba en una funeraria encontró el argumento para su segundo largometraje. Con Los renacidos (2025), el director argentino refina su trabajo en este thriller fronterizo ambientado en los paisajes rocosos y nevados de la cordillera de los Andes.
La cinta sigue la historia de Manuel (Pedro Fontaine) y Óscar (Marco Antonio Caponi), dos hermanos mendocinos marcados por una enemistad que surge desde su infancia. Después de un tiempo evitándose, Óscar llega de sorpresa a la consulta de su hermano, quien es médico rural, para concretar un encargo que los envuelve en el antiguo negocio familiar: ayudar a personas a fingir su muerte inyectándoles un cóctel de drogas duras para dejarlos en un estado comatoso. Esta práctica es la coartada perfecta para cruzar a sus clientes por la frontera con Chile y que así ellos puedan rehacer su vida.
Tal es el caso de un contador que estafó a un grupo de narcotraficantes y debe escapar del ajuste de cuentas que pone en riesgo su vida y la de su familia. Un falso funeral, un destierro y su renacimiento dan un vuelco oscuro e intrigante a esta ficción que logra ser verosímil para el espectador. El director de La educación del rey (2017) conoce los códigos del género y dosifica en su justa medida el suspenso en los 81 minutos que dura el filme.

La tensión se ve reflejada en Manuel, quien se había alejado del negocio para construir una familia y ejercer su profesión. Sin embargo, él tiene en su poder la libreta que pertenecía a su padre fallecido, donde están anotadas las fórmulas y sustancias necesarias para detener la respiración de sus clientes. Sin alternativa, se involucra en el operativo bajo las exigencias de su tío Horacio (Óscar de la Fuente) y enfrentando las dificultades que aparecen en el camino, las que dilatan el esperado retorno a casa con su esposa, quien está a punto de dar a luz a su primera hija.
EFICACIA EN ACTUACIONES Y RECURSOS
Las actuaciones de Fontaine y Caponi son eficaces y sostienen el núcleo de la película, donde su tormentosa relación es consecuencia de su pasado familiar y del peso de los roles que les otorgaron desde la infancia. La culpa, el resentimiento y la búsqueda de redención son algunas claves con las que trabaja el realizador para construir el conflicto entre sus protagonistas.
La película también cuenta con la participación de los chilenos Daniel Antivilo y Luis Dubó, aunque sus intervenciones son menores. Por su parte, Fontaine responde a un personaje más complejo por la tensión que acumula sin palabras. Esta capacidad de sostener el conflicto moral a través del cuerpo y la mirada le valió el Colón de Plata a la Mejor Interpretación en el Festival de Huelva.

La película recurre a los silencios y suprime los diálogos para primar las acciones de los personajes. Esteves decide tomar un camino más complejo y permite que los espectadores generen la expectativa de los hechos que se desencadenan. Otro recurso, y quizá el más interesante, es la elección del paisaje cordillerano para ambientar esta historia.
Para el director mendocino, la frontera representa algo especial por su condición casi infranqueable. Pero también se le atribuye un significado más hondo al convertirse en una especie de portal entre la vida y muerte, donde el concepto de renacer implica escapar para empezar de nuevo en un lugar desconocido. Sin embargo, los que se quedan no pueden huir de su castigo PP.
Los renacidos. Dirección y guion: Santiago Esteves. Reparto: Pedro Fontaine, Marco Antonio Caponi, Oscar de la Fuente, Verónica Gerez. Fotografía: Enrique Stindt. Montaje: Maritxell Colell. Casas productoras: Rio Films, Le Tiro Cine, El Otro Lado Films, Zabriskie Films. Thriller. Duración: 81 min. Argentina, España, Chile, 2025.
