UN AÑO DE PRIMER PLANO DIGITAL

En un año de andar tenemos razones para celebrar (y bromear: gracias, Marilyn y Leo) tenemos 4.300 lectores repartidos entre Chile (2.600) y, 1.700 del extranjero (sobre todo de EEUU, España, México y Argentina).

Hemos recibido 11.500 visitas al sitio y hasta tenemos ranking de los artículos más leídos durante el período:

1. El futuro del cine, el cine del futuro. (Hans Stange).

2. Distribución de públicos y consumo audiovisual en medios digitales. (Centro de Estudios Katalejo).

3. La pasión según Pasolini. (David Vera Meiggs)

4. Mi país imaginario: primeros indicios del documental de Patricio Guzmán. (Ignacio del Valle).

5. 11 de septiembre: imágenes para reflexionar. (María Eugenia Meza).

6. Dejarlos ser: The Beatles en su laberinto. (Marcelo Morales).

7. Years and years, o la incapacidad de tener control sobre el mundo. (Antoine Faure)

8. Dune. (David Vega).

9. La crisis anunciada.(María Eugenia Meza y Claudio Salinas).

10. La ciudad como escenario fílmico (Víctor Bórquez Núñez).

Y casi como regalo de cumpleaños, uno de nuestros colaboradores –Marcelo Morales- acaba de ser nombrado director de la Cineteca Nacional de Chile.

Continuaremos con el empeño. A modo de compromiso, vayan estas palabras de “autosaludo” de los y la integrante del Equipo Editorial.

DAVID VERA MEIGGS

Es sabido que hay historia cuando un fenómeno continúa. Primer Plano no es historia, pero sí la hace.

La difusión del número de primavera de 1973, que logramos imprimir gracias al interés mostrado por la Universidad de Chile, exigía continuar con la labor del prestigioso resucitado. La porfía le ganó a la prudencia y aquí estamos celebrando un año… más.

Ha sido posible hacer moverse a este resucitado gracias a las manos jóvenes que ya recogen la posta del amor por el cine, fenómeno que continúa. Nada hay de milagroso en esto. Hay un lenguaje y un mundo que lo necesita para expresarse. Que haya tantos dispuestos a recibir esa oferta es signo de que estamos haciendo historia.

Los cumplimos sin bombos ni platillos, sin pedestales unánimes ni bronces enfáticos, pero con mirada y emoción, despacito, con la tenacidad del perpetuo descubrimiento de una pantalla infinita… ¡y más allá!

HANS STANGE

El 7 de julio de 2021 relanzamos Primer Plano con las ganas y el entusiasmo de nuestro equipo editorial y de nuestros redactores, y nada más. Sin apoyo institucional, sin contar con fondos públicos o patrocinio privado.

Un año después, una veintena de autores, 70 artículos, críticas y entrevistas publicadas, y más de cuatro mil lectores nos indican que no lo hemos hecho tan mal; que nuestra propuesta ha sido bien recibida, y que poco a poco comienza a valorarse el trabajo que hacemos para contribuir a desarrollar la sensibilidad y las herramientas del público en su experiencia del arte más importante de nuestro tiempo.

Hemos aprendido mucho, y eso implica que asumimos desafíos importantes para el futuro. Queremos preservar y mejorar la calidad de nuestros textos continuamente. Necesitamos enfocarnos en artículos que permitan a nuestros lectores manejar contextos e ideas para su comprensión del fenómeno cinematográfico.

Para eso, queremos tener a los mejores redactores. Nuestro principal desafío para este nuevo ciclo es establecer una estructura económica para financiar la revista. No nos interesa lucrar, pero nos parece correcto que quienes aportan con sus textos y sus ideas reciban un pago justo.

Doce meses de publicación ininterrumpida son todo un logro en un ambiente en el que las revistas culturales suelen durar apenas un par de números o meses. Esperamos que este sea el primero de muchos años de esta nueva época de Primer Plano. No lo hubiésemos conseguido sin ustedes, nuestros lectores, y sin el trabajo incansable y desinteresado de todos quienes colaboran en la revista.

¡Muchas gracias a todos! ¡Y feliz primer año de su revista Primer Plano!

CLAUDIO SALINAS

Nunca imaginamos que la revista Primer Plano tendría nueva vida. Menos aun, pienso, que seríamos nosotros quienes la proyectaríamos en unos tiempos tan convulsos, tan necesitados de interpretaciones y perspectivas para comprender, en algo, la época. Tal vez sea una buena coincidencia, ahora que lo pienso, con la Primer Plano de la primera época, la que desplegó su juicio crítico en los vertiginosos y polarizados días del Presidente Allende y la Unidad Popular.

La Primer Plano de esta época, igual de voluntarista que la de la primera, cumple un año ininterrumpido de trabajo, a pulso y ñeque. Un año en el que en nuestras páginas, ahora digitales, se han publicado un buen número de críticas, obituarios, breves y de artículos de largo aliento, y con visitas y descargas que aumentan día a día. Pensando en todo esto, un año es mucho tiempo.

Primer Plano es posible por la necesidad imperiosa, nuevamente, de conectar el cine y lo audiovisual con la sociedad. Es una virtuosa mezcla de experiencia y juventud, unida por la promoción de la cultura cinematográfica, por la consciencia de que las imágenes audiovisuales se conectan con las vidas de los comunes, con sujetas y sujetos que requieren darle sentido a sus vidas y al mundo.

Quiero agradecer a quienes leen nuestra revista y a quienes nos leerán en el futuro. Quiero, por cierto, agradecer a mis amigos y colegas, María Eugenia Meza, David Vera Meiggs y Hans Stange por imaginar y dar cuerpo a este nuevo periodo de la revista. Y, claro, por su tozudez y empuje para proyectar Primer Plano a las próximas generaciones.

MARIA EUGENIA MEZA

Fui la última en llegar, convocada por un equipo que partió como Club de Toby y que decidió dejar de serlo. Como lectora de la excelente revista original, durante mis primeros años de la carrera de cine en la Escuela de Artes de la Comunicación, el hacer realidad este “levántate y anda” editorial era un doble desafío al que entré con ánimo.

Animo de, como lo dijimos el día del lanzamiento, lograr una publicación que, como la original, mantuviera un espíritu alejado de la academia en las formas y de la prensa diaria en el fondo. Ambas suelen ser las aproximaciones más comunes al fenómeno cinematográfico y creo que hemos logrado esa distancia y ese objetivo.

Es necesario ahondar en él, tener más miradas sobre este arte tan acendrado en las vidas cotidianas, que puede ayudar a entender el cada vez más cambiante mundo en que vivimos. En sociedades donde la rapidez es una variable sobrevalorada, el detenerse a reflexionar es un ejercicio tan impresincidible como el tomar aire antes de continuar.

En épocas de paridad, saludo la presencia en estas páginas de Claudia Bossay, Lorena Antesana, Jocelyn Videla, Daniela Girardi, Yenny Cáceres, Rosario Puga, Carolina Solar y las insto a continuar reflexionando para Primer Plano. Igualmente saludo y valoro la presencia constante en nuestra redes sociales conseguida gracias a Ayelén Lonconao.

En lo personal, volver a tener la posibilidad de ejercer la crítica de cine y formar parte de ese equipo es una vuelta de la vida que agradezco, tanto desde el ejercicio intelectual que implica, como desde la emoción de la pertenencia.

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