¿QUÉ OFRECE ESTE NUEVO BATMAN?

La nueva versión del hombre murciélago muestra una dimensión poco vista en el cine: el detective, faceta que proviene de los cómics de décadas pasadas, y tuvo un resurgimiento con la serie animada de los 90. Definitivamente, esto suma, al igual que las constantes referencias al David Fincher de Los siete pecados capitales (1995) o Zodíaco (2007), en lo que respecta a la estética oscura y el tema de los enigmáticos asesinos seriales. 

¿QUÉ ES THE BATMAN

Es la última adaptación cinematográfica de Batman. Sí, otra más en la enorme galería de series, películas, animaciones y videojuegos basadas en el personaje. Hay tantas que, si se pusieran de acuerdo y encontraran un punto narrativo en común, probablemente tendrían el mayor multiverso audiovisual creado hasta la fecha.

Esta nueva versión del justiciero enmascarado, dirigida por Matt Reeves (responsable del remake de Déjame entrar, 2010, y las dos últimas partes de la nueva trilogía de El planeta de los simios, entre otras), se presenta como un nuevo intento de innovar una historia archiconocida. Tras tantas y diversas versiones, ¿es un aporte? Un acertijo que intentaremos resolver.

Fotograma de la película.

¿QUIÉN ES BATMAN? 

Una pregunta, dos respuestas. 

La primera, la más obvia. Robert Pattinson es Batman. Una controversial selección de casting que fue rápidamente opacada por el currículum del actor. Abandonando el personaje del vampiro adolescente y centenario de la saga Crepúsculo, Pattinson ha entregado grandes personajes como el nuevo cuidador de El faro (2019), o el párroco pervertido que se roba la película en The Devil all The Time (2020). También trabajó bajo la dirección del insigne David Cronenberg (Cosmópolis, 2012, Maps to the Stars, 2014) y fue el personaje más interesante en la ambiciosa Tenet (2020) de Nolan.

Ciertamente, tiene todo el potencial para desplegar una buena actuación, pero ¿qué ocurre en la práctica? Esto conduce a la segunda respuesta: estamos ante una novedosa representación de Batman. Es el mismo justiciero visto anteriormente en otras películas, pero con sutiles –y relevantes- matices que le dan riqueza y profundidad.

Detallemos. Hay una oscuridad que envuelve toda la atmósfera de la película, pero que siempre vislumbra un discursivo halo de esperanza, cosa que es bastante evidente con cada pensamiento del protagonista. 

Batman ya no es un ninja, sino un furioso y potente peleador callejero que da más golpes de los que recibe; introspectivo, de pocas palabras, breve y analítico, pero siempre al borde, al límite.

Una escena inicial es la que mejor da cuenta de todo. Una pandilla persigue y ataca a un transeúnte, para luego ser sorprendida por un Batman que aparece de la nada, recordándoles que él es La Venganza: todos los elementos cinematográficos lo elevan a una cualidad de aparición, una leyenda que se hace realidad, el mito urbano de un animal nocturno, material de pesadillas, ensalzado por la fotografía del filme. 

Justo antes que los pandilleros lleven a cabo su agresión al civil, llega el superhéroe, y es aquí cuando la fina elección de planos queda en evidencia. Ejemplo de ello: la bota negra del justiciero entra en escena lenta y pesadamente, intercalándose con primeros planos de las caras desconcertadas de los delincuentes, todo con una música de funeral que acompañará al baile de golpes y patadas que está por comenzar. 

MUCHO BATMAN. ¿QUÉ HAY DE BRUCE WAYNE? 

Es casi inexistente, pero hay coherencia con la historia. El enmascarado es tan potente que el multimillonario es menos que un apéndice del primero: Bruce Wayne es el alter ego de Batman. 

Este tema –Batman es el personaje real, Bruce Wayne es realmente la máscara– ha sido tratado infinidad de veces, siendo un conflicto recurrente en cómics y películas. No obstante, trae como consecuencia la ausencia de la dimensión humana, la cual es el fértil terreno emocional del protagonista. 

Esto lleva a que ciertas escenas, que si bien debieron ser altamente emotivas (como el “accidente” de Alfred), carezcan de calidez y profundidad psicológica. En esta película, Alfred, el mayordomo, es más el protector de Bruce Wayne y el cable a tierra de un Batman que poco lo necesita en esta historia. 

Como no se logra desarrollar bien la relación entre ambos, el espectador debe apelar a sus conocimientos previos y valerse de las otras cintas para comprender los sentimientos que los unen, de tal manera que la potencial pérdida de uno u otro desate dolor y sufrimiento. 

La omisión de la híperrepetida muerte de Martha y Thomas Wayne es un acierto, pero no profundizar la relación entre Alfred y Bruce/Batman parece ser, en cambio, desfavorable. 

Así, descartado Bruce Wayne, solo importan las relaciones que Batman establece: la que tiene con Catwoman, genialmente interpretada por Zoë Kravitz, una versión bastante aterrizada en un personaje que tiene claros sus objetivos; la que tiene con el Comisionado Gordon, tomando elementos del ancestral cómic Año Uno del escritor Frank Miller, a pesar de que la película declara varias veces que su historia transcurre durante el segundo año de la carrera de Batman; la que tiene con el Acertijo, una especie de cruel y violento admirador del sentido de justicia del superhéroe.

Lo demás es todo un tono estético general que constantemente coquetea con el cine negro (un buen ejercicio a realizar sería establecer hasta qué punto esta película puede clasificarse dentro de los extintos géneros noir y neo noir), acompañada de varios actores secundarios que destacan: es agradable ver a John Turturro en papeles serios y es notable la transformación de Colin Farrell.

Otro ejercicio sería ver qué tanto aporta el contexto temporal a la película, puesto que la historia comienza un 31 de octubre, en Halloween, y sigue durante los días posteriores a ello (¿cosa que no es lo suficientemente explotado o aprovechado?). Esos ejercicios abiertos, con el permiso de Primer Plano, serían material para artículos futuros. 

¿HAY UN APORTE? 

La nueva versión del hombre murciélago muestra una dimensión poco vista en el cine: el detective, faceta que proviene de los cómics de décadas pasadas, y tuvo un resurgimiento con la serie animada de los 90. Definitivamente, esto suma, al igual que las constantes referencias al David Fincher de Los siete pecados capitales (1995) o Zodíaco (2007), en lo que respecta a la estética oscura y el tema de los enigmáticos asesinos seriales. 

Esta nueva entrega aporta claramente una innovación, en estética y temática, a la trayectoria del personaje en el cine. Es el Batman que, en nuestro presente, merecemos, pero, ¿es el que se necesita? El desproporcionado hype antes del estreno, la sobrerreacción del fandom, el éxito en taquilla y el rápido anuncio de secuelas, parecen sugerir que estamos frente al comienzo desesperado de acelerar el negocio subiendo las apuestas (un guiño al Joker).PP

The Batman. 2022. Director: Matt Reeves. Ficción. Reparto: Robert Pattinson, Zoë Kravitz, Jeffrey Wright, Colin Farrell, Paul Dano. Productora: Warner Bros., 6th & Idaho Productions, DC Entertainment. 176 minutos. Estados Unidos.

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