TEOREMA: PANFLETO, PASIÓN, PRECISIÓN

Teorema es un relato impactante, lleno de alegorías políticas; surrealista y perturbador, misterioso, sarcástico y –o– de profundo sentimiento cristiano. En la que puede ser su película más abstracta y desconcertante, Pier Paolo Pasolini trae a colación varios de los temas que marcaron su vida y su carrera cinematográfica: marxismo, religión, homosexualidad y misticismo. 

Segmento de Teorema, de Pasolini.

Una misteriosa figura conocida solo como El visitante (Terence Stamp) aparece en la vida de una típica familia burguesa italiana. Un cartero anuncia su llegada, gesticulando alegremente a la puerta de la mansión milanesa de la familia, cual Rey Mago. El enigmático forastero pronto se involucra en asuntos sexuales con todos los miembros de la casa. 

Entabla amistad y duerme con Pietro, el hijo sensible y asustado (Andrés José Cruz Soublette), calmando sus dudas y ansiedades y dotándolo de confianza; se hace íntimo emocionalmente con Odetta, la hija virginal, tímida y sobreprotegida, quitándole su inocencia infantil sobre los hombres (interpretada por una hermosa Anne Wiazemsky, esposa durante años de Jean Luc Goddard); seduce a Lucía (Silvana Mangano) la madre aburrida e insatisfecha, sexualmente reprimida, dándole alegría y placer; cuida y consuela a Paolo, el padre abatido y sufriente, que ha caído enfermo (Massimo Girotti) y salva la vida de Emilia, la criada devotamente religiosa (Laura Betti).

Entonces, un día, este ser anuncia que dejará la casa, tan repentina y misteriosamente como llegó. En el subsiguiente vacío que provoca la ausencia del forastero, cada miembro de la familia se ve obligado a enfrentarse a lo que antes ocultaba gracias a las trampas de la vida burguesa. 

Emilia regresa a la aldea rural donde nació y es vista haciendo milagros, finalmente inmolándose bajo el barro mientras derrama lágrimas extáticas de regeneración. Lucía termina atrapada en una constante búsqueda de satisfacción mediante la utilización sexual de jóvenes, tal vez en un intento de recrear aquella conexión obtenida con el misterioso visitante, similar a una adicción de la que no puede escapar. 

Pietro deja el hogar familiar para convertirse en artista; Odetta es incapaz de lidiar con la experiencia y se hunde en un estado catatónico y Paolo se despoja de todas las propiedades materiales, entregando su fábrica a sus trabajadores. Luego se quita la ropa en una estación de ferrocarril y deambula desnudo por el desierto (en realidad, las laderas desérticas volcánicas del monte Etna), donde finalmente grita con rabia y desesperación primitiva.

Fotograma de la película.

Esta, a mi juicio, es la secuencia más controversial y evocativa del filme: ese hombre de mediana edad corriendo desnudo por el Monte Etna, grafica los áridos y estériles páramos de la existencia burguesa, que ocurre en medio de cenizas.

Teorema ataca descaradamente a la burguesía, mediante una voz en off que machaca diciendo que es incapaz de hacer lo correcto; todo el filme es un comentario sobre la sociedad burguesa y el sometimiento al consumismo, como puede apreciarse en su comienzo, cuando un reportero pregunta a un trabajador de la fábrica de Paolo si cree que no habrá burguesía en el futuro. 

En la escena, lo comunicado a la prensa representa la superficie de los eventos que han ocurrido, sin que sea mencionado nunca por qué el dueño de la fábrica, Paolo, la ha abandonado. Al respecto, Angelo Restivo -en su libro El cine de los milagros económicos: visualidad y modernización en el cine de arte italiano- razona que Pasolini trata de sugerir que incluso las imágenes documentales, que supuestamente representan hechos objetivos, no muestran la verdad. 

Aunque esta idea se torna profundamente atingente en el mundo actual, ya lo era en su momento frente al cine neorrealista, que buscaba esa imagen documental como cáliz de la verdad.

LECTURAS POSIBLES DE UN FILME POLISÉMICO

En su raíz griega teorema (θεώρημα) significa simultáneamente espectáculo, intuición y fórmula. En este sentido, la película también contiene una estructura formulática dividida en tres partes, seducciones,confesiones y transformaciones las que, bajo la diestra mano del director, conforman un relato con un mensaje tan brillante como chocante: la necesidad sexual es lo más significativo en la existencia y, quizás, aquello que mueve el desarrollo de la humanidad.

Ejemplo de ello es que todos los ojos de la familia se enfocan en la entrepierna de este extraño y no en la belleza de su cara, como si esta fuese la llave mágica para lograr la liberación personal. Cada integrante de la familia burguesa se halla encantado por este objeto de deseo y, al final, son o redimidos o condenados según  la experiencia con él.

Fotograma de la película.

No solo la estructura de la película es formalista, sino también lo es el desarrollo psicológico de cada individuo. Todos pasan por las etapas mencionadas y la manera en que cada individuo cambia su estado de ánimo es la misma: todos caen en el deseo sexual por el visitante y todos tienen sexo con él. Cuando el visitante se va, todos –excepto la criada– le confiesan lo que sienten.

En la última sección de la película, después de la experiencia con este forastero que ha partido, cada uno de los miembros de la familia va perdiendo la identidad que tenía antes: el poder sexual liberado en cada uno de ellos crea un espejo que revela sus verdaderas naturalezas internas, con consecuencias siempre extraordinarias.

Pasolini parece identificarse más con el joven hijo de la familia: ambos tienen orígenes burgueses, son homosexuales y eligen la carrera artística. El filme gasta una gran cantidad de tiempo mostrándonos el trabajo de este artista, permitiéndonos apreciar que Pietro, al igual que Pier Paolo, está al borde de un precipicio: por un lado tiene la posibilidad de encontrar la realización espiritual y, por el otro, la perdición, viviendo en un limbo, esperando siempre lograr lo primero pero temiendo y atraído constantemente a lo segundo. 

Esto remite, en definitiva, a las pasiones que mueven a Pasolini a lo largo de toda su obra. En su biografía sobre el cineasta, Enzo Siciliano asume que en este filme el autor expresa su lucha por ser homosexual; pero por otro lado, Maurizio Viano cree que el énfasis de Pasolini no está en la homosexualidad, sino en la sexualidad en general.

Igualmente, y dada la fe de Pasolini, es posible pensar que la entrada de este hombre joven, encantador y misterioso, a una familia burguesa puede ser una caricatura levemente camuflada del paso de Cristo por la Tierra. En cada caso, este desconocido transforma radicalmente el curso de la vida de quienes ha conocido. 

Esta metáfora no pasó inadvertida para el clero italiano ni para el Vaticano, quienes criticaron el contenido sexual de la película. Curiosamente, ganó un premio especial en el Festival de Cine de Venecia de la Oficina Internacional Católica de Cine, el cual fue, por supuesto, retirado más tarde cuando el Vaticano protestó.

Fotograma de la película.

Otro decidor mensaje que entrega Pasolini es que son solo aquellos que han vivido una vida de pobreza quienes tienen alguna posibilidad de salvación.  Nuevamente Pasolini está intentando fusionar sus nociones de marxismo con una visión simplificada de la cristiandad. Solo Emilia logra encontrar realización y trascendencia en su nueva vida. Pasolini pareciera querer recordarnos el pasaje de la Biblia: “Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un burgués entré al reino de los cielos”.

El crítico italiano Morandini afirmó que, hacia el final del filme (…), el teorema está demostrado: la inescapable incapacidad del hombre moderno, del burgués, para percibir, escuchar, absorber y vivir lo sagrado. Solo Emilia, la criada, que proviene de una familia campesina, lo descubre y, después del ‘milagro’ de la levitación, volverá al suelo con un estatus sagrado. Es otra película de Pasolini dedicada, por un lado, a la conjunción Marx + Freud y, por otro, a Jung + Marcuse”.

Un último aspecto interesante por considerar: en Teorema no queda claro si Pasolini está haciendo sumamente sarcástico en su actitud hacia la religión o es genuinamente sincero en aquello que presenta; pero lo que sí está claro es que, como toda buena obra de arte, permite leer en ella e invita a elegir: es un mensaje divino o un panfleto blasfemo. PP

Teorema. 1968. Director: Pier Paolo Pasolini. Drama, intriga, surrealista. Reparto: Silvana Mangano, Terence Stamp, Massimo Girotti, Anne Wiazemsky, Laura Betti, Andrés José Cruz Soublette, Ninetto Davoli, Carlo De Mejo, Adele Cambria, Luigi Barbini. Productora: Euro International Film (EIA), Aetos Produzioni Cinematografiche. 105 min. Italia.

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