¿A QUIÉN QUIERE PREMIAR EL OSCAR?
No a los mejores, sin duda, pero a los peores tampoco. Tal vez a todos, al mismo tiempo, pero en partes equitativas, de vez en cuando.
No a los mejores, sin duda, pero a los peores tampoco. Tal vez a todos, al mismo tiempo, pero en partes equitativas, de vez en cuando.
Se podría afirmar que la práctica de una cultura cinematográfica, materializada en las múltiples vidas del Normandie, ha empoderado al espectador de un rol social. Más allá del puro placer estético, entiende el cine arte con un poder emancipador de las ideas oficiales y estructurantes del deber ser, más allá de lo industrial y económico, de un modo diferente, nuevo, liberador y en colectivo.
Casi dos años de restricciones y encierro para prevenir los contagios de Covid 19 en el mundo, han significado una serie de cabios en los hábitos cotidianos y en la forma en que nos relacionamos unos con otros. Las pantallas han tomado un papel protagónico en estas reconfiguraciones, convirtiéndose en ventanas por las que no sólo nos vemos, sino que también nos mostramos al mundo.
Continuando con el análisis de nuestro colaborador desde México, Roque González, sobre el balance de los principales mercados cinematográficos de América Latina, presentamos en esta segunda entrega lo sucedido en Colombia y la Argentina.
Primero de una serie de artículos sobre el tema. Esta entrega habla de dos grandes mercados del subcontinente: México y Brasil. El contexto general es que en 2021 la taquilla recaudada por los cines de todo el mundo creció alrededor del doble con respecto a 2020 (aunque representa la mitad de los box office logrados en 2018 y en 2019 a escala global).
En este ensayo se describen las principales implicancias y consecuencias de la irrupción de las tecnologías digitales en el cine contemporáneo. El texto propone que el cine deberá enfrentar dos problemas simultáneos y concomitantes: la gamerización del cine masivo comercial, y la museificación de todo el resto de la producción cinematográfica.
El artículo aborda la distribución, los públicos y el consumo audiovisual en Chile a través de medios digitales, a partir de los resultados de dos estudios desarrollados por el centro de estudios sociales Katalejo. Las plataformas audiovisuales brindan una oportunidad única para que las películas chilenas lleguen a sus públicos (de nicho), pero también se presentan grandes obstáculos, como la poca profesionalización y la falta de estrategias y políticas de distribución.
Los 70 tienen pulsión. Frente a los movimientos rupturistas actuales, el de esos años, con su descontento visceral, contiene verdades que hoy se echan de menos. Los 70 vibran en títulos tan dispares como Goodfellas, de Scorsese; como Mystic River, de Eastwood; como Zodiac, de David Fincher; como Ted Bundy, durmiendo con el enemigo, de Joe Berlinguer, o como Guasón, de Todd Phillips, por dar ejemplos harto menores, si bien más recientes.
Entre recortes presupuestarios y prohibiciones que remiten a los peores regímenes del siglo XX, las industrias fílmicas de América del Sur se han visto reducidas frente a un desprecio generalizado por el arte cinematográfico. La evangelización de Bolsonaro en Brasil y los criterios mercantilistas en Chile y Argentina se han impuesto como duras amenazas para el desarrollo de las cinematografías australes.